¿Para qué sirven las clases de baile?

El baile siempre ha jugado un papel fundamental en la evolución de nuestra especie. Gracias a él podemos decir que nuestras relaciones sociales existen, nos une emocionalmente y es capaz de transmitir con independencia de  las habilidades lingüísticas.

Es tan universal como lo es el lenguaje o las expresiones de emociones en nuestras caras. De hecho en 2009 István Winkler fue capaz de demostrar que los seres humanos nacemos con un sentido rítmico-musical, es decir una capacidad innata de movernos al ritmo dela música.

Ya conocemos todos los beneficios físicos que tiene el baile sobre nuestro cuerpo y nuestra salud, pero es que además apuntarse en cualquiera de las clases de baile Madrid es una práctica muy recomendada por todos los psicólogos del mundo.

El baile no solamente nos ayuda a establecer relaciones personales o a mantenernos en forma, también tiene múltiples beneficios psicológicos. ¿Quieres saber cuáles son?

  1. 1. Nos ayuda a conectar con nosotros mismos

Cuando bailamos despertamos emociones a través del movimiento, expresar a través de nuestro cuerpo los estados de ánimo, las sensaciones o las emociones hace que podamos hacer “catarsis” de estas de forma natural y desinhibida.

 

De esta forma conseguiremos liberar emociones que a veces reprimimos como la rabia o la ansiedad, bailando conseguimos canalizar estas de forma saludable, lo que nos ayuda a controlar nuestro día a día.

 

Con el baile libre podremos además descubrir toda la espontaneidad y la creatividad que llevamos dentro.

  1. 2. Nos ayuda a conectar con el resto

Como bien sabemos el baile es una  actividad social que nos ayuda a relacionarnos con otras personas. Cuando nos apuntamos a clases de baile conocemos a gente nueva fuera de nuestro círculo social y gracias a ello desarrollamos nuestras habilidades sociales.

Solamente tendremos que fijarnos que en los entornos en los que se baila (discotecas) es donde más gente conocemos.

 

  1. Mejora nuestro estado de ánimo

Bailar es sinónimo de distraerse, no solamente dejamos de pensar en el día a día sino que conseguimos relajarnos. El baile hace disfrutar a todo el mundo, aunque no tenga una técnica impresionante o vaya descompasado, simplemente contonearse al ritmo de la música hace que nuestro cuerpo se relaje y disfrute.

Simplemente tendremos que fijarnos en cualquier  persona que esté bailando, veremos que  lo hace con una sonrisa en la cara.

Mientras  bailamos nuestra mente está centrada en seguir el ritmo de la música, en los pasos y en expresar, se olvida por tanto de los problemas y de las preocupaciones diaria. Reducimos por tanto el estrés y la tensión, y aumentamos las sensaciones de bienestar.

Generamos endorfinas, canalizamos la energía y la adrenalina de nuestro organismo se dispara, todo un cóctel de hormonas de la felicidad. Nuestro cerebro las transforma en energía, vitalidad y positividad.

La vida se ve de otra manera después de salir de una clase de baile, nuestro cerebro y nuestro cuerpo se han relajado y podemos tomar decisiones mucho más acertadas.

 

  1. Mejora nuestra seguridad y autoestima

No solamente porque nos veamos mejor físicamente, sino porque además de ver que somos capaces de aprendernos los pasos de una coreografía también vemos cómo nuestras habilidades sociales mejoran.

Establecer lazos afectivos sanos contribuye a aumentar nuestra autoestima y a potenciar las actitudes positivas hacia nosotros mismos.

Además de ser un excelente  método para vencer la timidez o el miedo escénico que tenemos todos en algún momento, mientras bailamos nunca “hacemos el ridículo” sino que nos expresamos.

Con cada nuevo paso de baile que aprendamos y ejecutemos estaremos aumentando la seguridad en nosotros mismos, cada coreografía es un nuevo logro alcanzado y un nuevo refuerzo de nuestro  autoconcepto.

  1. 5. Aumenta la inteligencia y previene el envejecimiento cerebral

Bailar requiere ser capaces de memorizar pasos, concentrarnos, trabajar en pareja o mantener la atención de forma sostenida… todo ello ejercicios ideales para mantener a nuestro cerebro también en forma.

Estos desafíos mentales no funcionan solamente para la memoria a largo plazo sino que también ejercitan nuestra toma de decisiones instantánea (por ejemplo cuando salimos a bailar de forma social).

Es por todas estas razones, que cuando nos apuntamos a clases de baile Madrid no solamente estamos mejorando nuestra forma física sino que estamos  contribuyendo a nuestra salud mental.